La inocuidad alimentaria es un factor indispensable para mantener la higiene en la operación agrícola de producción de alimentos, sobre todo, en aquellos que se consumen sin ningún proceso industrial o que están frescos.  Su mal manejo puede ocasionar problemas de salud, de forma directa o indirecta, ya que podría convertirse en un foco de contaminación cruzada en instalaciones de empaque o procesamiento. Las buenas prácticas de higiene en la agricultura son el primer paso para resguardar la salud de los consumidores.

Es importante que los productores agrícolas se apeguen a los requerimientos del mercado para planificar sus operaciones. Por su parte, los mercados son cada vez más exigentes con los controles de trazabilidad, especificaciones técnicas de producción y criterios de calidad, como tamaño, color, dulzura y protocolos de inocuidad.

Con relación a la producción de alimentos, la inocuidad es un elemento vital. Las buenas prácticas de higiene deben consolidarse en un sistema de bioseguridad o inocuidad acorde a la evaluación de los riesgos. Dicha evaluación, se realiza para poder hacer una reducción de cualquier exposición de contaminación de patógenos en el producto a cosechar, y abarca aspectos biológicos, físicos y químicos.

En el caso del banano, su cultivo debe ser producido a campo abierto y requiere la implementación de un sistema de inocuidad que contemple las siguientes acciones:

  • Prácticas de higiene del personal operativo.
  • Procedimientos de inspección en la calidad de agua para irrigación.
  • Inspección de la vida silvestre y/o animales domésticos.
  • Implementación de estrategias de protección de los productos a cosechar.

La inocuidad en el campo de siembra de banano beneficia y da tranquilidad a los consumidores, ya que les da la garantía de que los productos que llevará a su casa para consumo familiar son seguros.

En Guatemala, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), es el encargado de las regulaciones sobre las prácticas de producción en campo.  Asimismo, existe la iniciativa Global GAP, que contribuye en la sistematización de las buenas prácticas de producción de campo y permite que sean implementadas por los agricultores. undefined

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